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La edad ideal para reproducir al macho y a la hembra Fila Brasileiro, Abril 1994

El artículo analiza las razones por las que el CAFIB estableció normas restrictivas sobre la edad mínima de reproducción y los descansos entre camadas en el Fila Brasileiro. Paulo Santos Cruz defiende que la madurez sexual no equivale a madurez física completa, especialmente en razas grandes y molosoides. El autor argumenta que reproducir demasiado pronto a machos y hembras puede perjudicar la salud de los ejemplares, debilitar la selección y comprometer la calidad de la raza. El artículo fue publicado por Paulo Santos Cruz en la revista "CLUB ESPAÑOL DE LOS MOLOSOS DE ARENA", en Abril de 1994 y traducido por Xosé Feixó Cid.

Por @paulosantoscruz

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El reglamento de cría del CAFIB recogió dos normas que suscitaron reacción, incomprensión y muchas solicitudes de aclaración. Estas, en muchos casos, no ocultan el verdadero fin: reclamar. La primera prohíbe apareamientos antes de 24 meses de edad. La otra prohíbe el aprovechamiento de todos los celos, reclamando, para la perra, un descanso de uno de cada dos, o, por lo menos, en casos especialísimos, uno de cada tres.

De los argumentos contrarios, el más común es el de que se está contrariando a la Naturaleza. “Si ella da los celos es para que sean aprovechados” o, “la Naturaleza sabe más que nosotros”.

La Naturaleza sirve de argumento cuando conviene, pero en obedecerla en lo restante ni se piensa, ni se investiga, para obedecerla.

Las leyes de la Naturaleza

Veamos cómo actúa la Naturaleza. Realmente ella da el primer celo de los seis a los ocho meses. Comúnmente es un celo sin ovulación, pero, en las razas prolíficas y en las de gran porte, como el Fila, por norma general el primer celo es fértil. Paralelamente, la Naturaleza mantiene un conjunto de reglas o leyes, para alcanzar el denominado “equilibrio biológico”. Son leyes frías, calculadoras, inflexibles, eliminando rápida e inexorablemente a los débiles y a los inviables. Son Leyes que la Naturaleza acostumbra a aplicar en los siguientes momentos:

1º Evitando la concepción: esterilidad, en un porcentaje de perras y de machos. El hombre, químicamente, provoca, restaura la fertilidad, contrariando a la Naturaleza, haciendo procrear a aquellos que ella había prohibido.

2º En la fase intrauterina, con todos los problemas de la formación de las crías, resultando natimuertos, o en momificación de fetos.

3º Los débiles, inviables, incapaces siquiera de chupar la leche, o con incapacidades mecánicas para tal: labios leporinos, paladar (cielo de la boca) hendido. El hombre socorre a los primeros con biberón.

4º Alrededor del 5º o 6º la muerte viene a buscar a algunos más. Generalmente escoge a los mayores, a los aparentemente más fuertes. Las causas son simplemente indefinidas. Justificamos: la perra se debió acostar encima; la perra los pisaría. En realidad la Naturaleza había determinado el mal funcionamiento de la tiroides, de ahí la muerte, de ahí el crecimiento anormal, haciéndolo ultrapassar, en tamaño y masa, a sus hermanillos.

5º Alrededor del 30º día algunos cachorros aparecen con las encías blancas, denunciando anemia súbita y violenta. Son las verminosis, una de las causas. La Naturaleza había condenado a todos esos. Pero el hombre, con el auxilio veterinario, salva a algunos.

6º Entre los 6 y los 8 meses, las perritas reciben el primer celo, se serie de fenómenos, acarreando problemas, generalmente hemorragias que nada consigue detener. Pero el hombre lo procura, lucha y consigue detenerlas.

7º Las que llegan a aparearse, enfrentarían, en la Naturaleza, otros problemas específicos, generalmente también hemorragias, que ella, Naturaleza, no evitaría. El hombre impide que ellas se desangren.

8º La gravidez trae gran número de problemas provocando un razonable número de víctimas.

9º Los partos distóxicos siegan a muchas perras, impidiendo el nacimiento de camadas enteras. La ciencia interviene, salvando a ambas, perra y camada; o sólo a aquella, contrariando a la Naturaleza, y trayendo, para la reproducción, más perras que heredan los perjuicios maternos en cuanto a las dificultades de parto.

10º Después de los partos, surgen las fiebres, que se llevarían a muchas parturientas, si no interviniese el hombre para salvarlas.

11º Durante el amamantamiento surge el espectro de la eclampsia bajo todas sus formas. El hombre interviene y contraría a la Naturaleza.

12º Falta de leche, eliminando camadas enteras. El hombre suple la carencia orgánica, forzando la actividad láctica.

Esto es, mas o menos, lo que la Naturaleza hace para asegurar el equilibrio biológico, y evitar que la Tierra quede superpoblada de perros y otros animales.

La mayoría de estos problemas son evitados, preventiva, clínica o quirúrgicamente por la ciencia veterinaria. Resultado: la mayoría de los condenados por la Naturaleza es salvada por el hombre.

La ley del más fuerte

Todavía más: en la Naturaleza el perro vive en manadas, y cada una tiene su jefe, que es, siempre, el macho más fuerte, el más capaz, el más valiente, más inteligente. Es el único que se aparea con las hembras. Los demás machos ni sueñan en participar en la reproducción. Así permanece el más fuerte, garantizando la selección. Finalmente, un macho joven y más capaz desafía al jefe, ya entrado en años, y lo vence, asumiendo el liderazgo. Es contestado por algunos otros y también los vence. Y nuevamente el más fuerte, capaz y saludable es el padre de las generaciones futuras. Los machos menos capaces envejecen y mueren sin reproducirse nunca.

Esta organización social de los perros garantizaba la reproducción casi exclusiva de los machos adultos, con más de dos años. Antes de esa edad, eran débiles y fácilmente derrotados por el jefe, si osasen contestarlo. La Naturaleza quería al más fuerte, al más capaz, al más valiente, al más inteligente, y este sólo reunía todos esos atributos al alcanzar la madurez.

¿Obedecemos a la Naturaleza?

Al contrario, llevamos a todos los machos a la reproducción, incluso a los más débiles, apareándolos también con perras débiles, deficientes, permitiendo el nacimiento de individuos cada vez menos capaces, menos saludables.

Adoptamos cuidados prenatales, utilizamos preventiva y curativamente todas las conquistas de la ciencia médica, de la química, de la farmacología; en suma, hacemos lo posible para impedir la participación de la Naturaleza, pero no la sustituimos, esto es, difícilmente hacemos selección. Luchamos siempre para salvar camadas, esto es, luchamos por la cantidad; no luchamos por la utilización de los mejores, o sea, no nos empeñamos en la calidad. Por eso, cuando se pretenden adoptar normas, no para sustituir a la Naturaleza, sino para disminuir, aminorar las consecuencias de los métodos erróneos utilizados, se encuentran resistencias, incomprensiones.

Continuemos el análisis.

Sabemos que el desarrollo de los perros es tanto más lento cuanto mayor es la talla de su raza. En realidad, una perra Fila, a los dos años todavía es infantil, traviesa, alocada. Allá por los dos años y medio, todavía se perciben las últimas modificaciones en su cuerpo, en los retoques finales de la expresión fisonómica. Sólo entonces alcanza la corpulencia y la seriedad que sólo la madurez trae.

El riesgo para la perra

A los 6/8 meses una perra Fila es sólo una cachorrona, desencajada, tronco flaco, medio loca, enteramente desatinada. Su esqueleto, todavía en plena formación; algunas ni acabaron de cambiar todos los dientes. A esa edad precisa de muchas proteínas para formar sus músculos, de vitaminas para sus órganos internos; y mucho calcio para componer su esqueleto. Y continuará exigiendo eso y muchos otros elementos durante dos años más.

Embarazándola a los seis meses, su alimentación no se destinará ya a la formación de su organismo, pues gran parte será desviada para constituir los de las crías de la camada. La capacidad de alimentación de una perra es limitada, su organismo también tiene un límite en la elaboración de lo que necesita ser extraído de aquella alimentación. Embarazándola, la perra cesa en su desarrollo; queda como está; se pierde un animal prometedor. ¿Y la camada? Son 10 o 12 cachorros débiles, menudos, mueren casi todos durante el primer mes. ¿Y la perra? La mayoría no tiene leche, o la tiene escasa. Allá por el 12º día comienzan las demostraciones de eclampsia; las que se salvan quedan nerviosas, sensibles a manifestaciones alérgicas, presentan caries dentarias, y algunas llegan a fracturas óseas, al descender una escalera, saltar de una silla, etc...

¿Es esto lo que la Naturaleza quería?

¿Por qué no esperar a que la perra complete su desarrollo? ¿Por qué no esperar al primer celo después del segundo año de vida? ¿Por qué no asegurar gestación, parto, amamantamiento normales? ¿Por qué no confirmar cachorros fuertes, sanos, capaces?

Recuperación de la perra

Las camadas, en la raza Fila, son numerosas. El Fila es ciertamente prolífico. Es costumbre dejar hasta seis cachorros con la perra, y criar los excedentes con biberón. Pero hasta el tercer día se dejan todos con la perra, para poder mamar el calostro.

Por el 20º día, seis cachorros, tomando biberón de tres en tres horas, exigen de 4 a 5 litros diarios de leche. Otros tantos litros tiene que producir la perra, para alimentar los seis dejados con ella. Y ella los produce, manteniendo sus crías bien rollizas.

Ya hicimos y rehicimos esa experiencia en nuestro canil. La cantidad de componentes que hacen de la leche alimento impresiona. Y todos ellos, en grasas, ácidos, proteínas, vitaminas, carbohidratos, etc, etc..., son extraídos del organismo de la perra.

Muchas vacas no dan 5 litros de leche diariamente. Compárese el tamaño del cuerpo de una vaca con el de una perra, y conclúyase: al final del período de amamantamiento, virtualmente 60 días, ¿cómo estará el organismo de la perra?

Conlleva que, al final del amamantamiento, cuando ya es escasa la leche, la perra pasa a regurgitar, vomitando, para las crías, su propia alimentación semidigerida por los ácidos y enzimas estomacales, o sea, prosigue produciendo leche, pero reduce su propia alimentación. ¿Cómo estará al final el organismo de esa perra?

Resumiendo: 63 días de gravidez, producción de 10 esqueletos, 10 sistemas nerviosos, 10 cerebros, 10 sistemas musculares, 10 conjuntos de órganos internos, 10 sistemas endocrinos, 10 sistemas venosos, 10 sistemas linfáticos, 10 pieles, etc, etc... Después de esos 63 días, 60 más de amamantamiento y regurgitación. Total 123 días, o cuatro meses de intenso desgaste físico y orgánico.

De ahí a apenas dos meses, se completa el período de seis meses, contados desde el celo anterior, y llega el siguiente. Si hubiese aprovechamiento, todo aquel desgaste se renovará, se repetirá. Nos preguntamos: ¿Aquellos escasos 60 días de descanso fueron suficientes para que la perra se recuperase? ¿Podrá su organismo producir otra camada excelente como la anterior? ¿O los cachorros serán pequeños, débiles, con deficiencias orgánicas sólo perceptibles bastante más tarde?

¿Por qué no conceder a la perra un plazo mayor para poder rehacerse, restaurarse, recuperar los medios necesarios para una reproducción saludable, capaz de dar la esperada satisfacción?

No se crea que el CAFIB está creando novedades en cinofilia. Esas mismas normas son adoptadas por los clubs especializados en las razas Pastor Alemán, Dobermann, Rottweiler, Bóxer, Dogo Alemán y Akita, en Alemania, en Japón y en Francia.

Por eso, ya ahora con ese intento de aclaración, osamos apelar: deje a su perra y a su reproductor que lleguen a los dos años, para entonces cruzarlos. Después, deje descansar a la perra un celo de cada dos. Así estará ayudando a recuperar la raza Fila Brasileiro.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la edad mínima recomendada para reproducir un Fila Brasileiro?

Se recomienda esperar a que tanto el macho como la hembra Fila Brasileiro alcancen los dos años de edad para la reproducción, según las normas del CAFIB.

¿Por qué es importante el descanso entre camadas para la hembra Fila Brasileiro?

Es crucial permitir un descanso de un celo sí y uno no, o al menos uno de cada tres en casos excepcionales, para que la hembra Fila Brasileiro se recupere del desgaste físico y orgánico de la gestación y lactancia, asegurando su salud y la calidad de futuras camadas.

¿Qué riesgos existen si se reproduce un Fila Brasileiro demasiado joven?

Reproducir Fila Brasileiros jóvenes puede perjudicar su salud, detener su desarrollo físico, debilitar la selección de la raza y comprometer la calidad y viabilidad de las camadas, resultando en cachorros débiles y problemas de salud para la madre.

¿Qué argumentaba Paulo Santos Cruz sobre la reproducción temprana?

Paulo Santos Cruz argumentaba que la madurez sexual no equivale a la madurez física completa, especialmente en razas grandes como el Fila Brasileiro, y que la reproducción temprana perjudica la salud y la calidad de la raza.

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